Humedales -Diques de Mendoza - Potrerillos - Aguas Claras - Portada - Contacto - Fiesta en los humedales (cuento) -Mapa humedales
. Laguna La Salina (San Rafael). Reserva Provincial.
. Laguna del Diamante (San Carlos). Reserva Provincial
. Laguna de los Horcones (Las Heras). Parque Provincial Aconcagua.
. Laguna del Atuel (San Rafael)
. Bañados del Atuel (Gral. Alvear y San Rafael, compartidos con La Pampa).
. Laguna Coipo Lauquen (Malargüe).
. Laguna Blanca de Coihueco (Malargüe).
. Laguna Blanca de Calmuco (Malargüe).
. Laguna Los Bolivianos (Malargüe).
. Lagunas del Valle Hermoso (Malargüe).
. Laguna del Payún Matrú (Malargüe).
. Embalse Potrerillos (Luján y Las Heras).
. Embalse El Carrizal (Luján y Rivadavia).
. Embalses Agua del Toro, Los Reyunos, El Tigre, El Nihuil, Tierras Blancas (San Rafael)
.Aisol y Valle Grande en San Rafael.
. Todos los ríos y arroyos de la Provincia, con sus riberas húmedas.
. Todos los canales, hijuelas y acequias de la Provincia.
. Todas las vegas o mallines cordilleranos, precordilleranos, del Nevado y de Payunia.
. Lagunas de morenas terminales de los glaciares andinos.
   

Los humedales

Los humedales son espacios en donde el elemento que domina es el agua. Puede tratarse de espejos, cursos de agua o espacios ribereños (o costeros) de esos cursos. Dentro de esta clasificación, pueden incluirse también los lagos y lagunas, naturales o artificiales, como es el caso de embalses, además de ríos, arroyos, canales, acequias, mallines o vegas, bañados, pantanos, turberas e incluso extensiones de agua marina cuya profundidad no exceda los seis metros en marea baja. Como se mencionó antes, también se incluyen las riberas o costas, las que reciben la humedad y por lo tanto presentan vegetación de tipo hidrófila (asociada a excesiva humedad del suelo) o halófila (asociada a altas salinidades de suelos). La Convención Internacional de Ramsar, perteneciente a las Naciones Unidas, es el ente encargado de proteger a los humedales y definir políticas y planes de manejo, así como de aportar documentos y especialistas en el tema al declarar sitios de importancia internacional. Es muy grande la relevancia que adquieren los humedales en el caso de Mendoza, por ser ésta una provincia con predominio de clima árido y semiárido en donde las precipitaciones pueden oscilar entre 80 y 450 milímetros al año. Esto representa un marcado déficit hídrico anual, lo que otorga una gran importancia a la protección y el manejo racional de estos espacios. En Mendoza, se ubican dos sitios Ramsar de importancia internacional: la Laguna de Llancanelo, en Malargüe, declarada en 1995, y las Lagunas y Ciénagas de Guanacache, en Lavalle, declaradas en 1999, que son compartidas con San Juan. De todos modos, existen en nuestro territorio otros humedales que, aun sin haber sido declarados sitios Ramsar, revisten una gran importancia debido a los servicios que prestan a la naturaleza y al ser humano. Inicio


Importancia de los humedales

La Convención Internacional de Ramsar da una definición técnica de los humedales, al decir que son “extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros. Podrán comprender sus zonas ribereñas o costeras y adyacentes, así como las islas o extensiones de aguas marinas de una profundidad superior a seis metros en marea baja, cuando se encuentren dentro del humedal”. (Ramsar, 1971). La relevancia que se da en la actualidad al estudio de los humedales está plenamente justificada por su importancia como:
-Depuradores de aguas contaminadas.
-Fitorremediadores.
-Amortiguadores de crecidas.
-Recargadores de los acuíferos subterráneos.
-Proveedores de abundante energía a los ecosistemas, y dentro de esto, proveedores de recursos para ganadería, agricultura y pesca a las comunidades locales.
-Sitios de turismo y recreación (Ramsar, 1971; Fundación Vida Silvestre, 1995).
También poseen relevantes funciones químicas y biológicas, como:
-Interceptar la polución de cauces provenientes de sitios ubicados aguas arriba.
-Procesar residuos tóxicos (similar a lo explicado en fitorremediación).
-Generar un proceso denominado de “desnitrificación”, que consiste en descomponer el nitrógeno excedente que proviene de los fertilizantes (The Wonders of Wetlands, 1998).
-Proveer, como en el caso de Mendoza, de agua de calidad para las redes de riego. Otros atributos de los humedales es que constituyen importantes bancos genéticos y revisten una gran importancia sociocultural. Inicio

 

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Algunos Consejos...

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El agua es un bien valioso del que debemos consumir sólo lo necesario, por eso debemos cuidarla…

- Reparar las pérdidas de las canillas, caños y depósitos del baño.

-Cerrar las canillas al lavarnos los dientes.

-No lavar la vajilla a canilla abierta.
Al lavar la vereda o el automóvil, usemos pistolas de agua o baldes.

- Además, hay que hacer lo posible por no contaminarla.

- No arrojar aceites usados de cocina, de automóviles, pinturas, solventes, residuos, pilas, a los cauces de agua.

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Sitios Ramsar Argentina
Página argentina con información complementaria de
todos los humedales de la Argentina.
http://www.intertournet.com.ar/ramsar/default.htm
Los humedales y el cambio climático
En este documento de debate se examinan los nexos
científicos e institucionales entre el cambio climático
y la conservación y el uso racional de los humedales.
http://www.ramsar.org/key_unfccc_bkgd_s.htm
Proteger-Amigos de la Tierra
Coordina el Proyecto Pesca Fluvial y Humedales.
Creada en Santa Fe, Argentina, el 16 de octubre de
1991. Es miembro de la Unión Mundial para la
Naturaleza (UICN), Amigos de la Tierra Internacional
(FOEI) y la Coalición Ríos Vivos. Trabaja en defensa
de ríos y humedales. Datos de contacto:
Teléfono/fax: 54-342-4558520. Correo electrónico:
comunicacion@proteger.org.ar.
http://www.proteger.org.ar/

Situación de nuestros humedales

En Mendoza, como en el resto del mundo, los humedales están sometidos a contaminación química y física, ya que generalmente terminan siendo usados como depósitos de desechos líquidos y sólidos, los cuales en muchos casos provocan el fenómeno conocido como “eutrofización”. La eutrofización es un proceso natural por el que el agua se va cargando de nutrientes, especialmente nitratos y fosfatos. El agua se vuelve eutrófica cuando fluye a tierras bajas y en su camino se va enriqueciendo de sales incorporadas de los suelos que atraviesa. En condiciones naturales, finalmente se llega a una situación de equilibrio natural. El problema se plantea debido a que, por la intervención del hombre, la escala de tiempo se reduce tanto, que el equilibrio alcanzado se pierde.
Entre los principales factores que aceleran la eutrofización están el crecimiento de poblaciones en las cuencas alimentadoras de los lagos y la utilización masiva de detergentes y abonos nitrogenados y fosfatados en los cultivos agrícolas, así como el empleo de fosfatos en el tratamiento de las aguas de abastecimiento poblacional. Entre los principales efectos negativos, la eutrofización afecta la vegetación de aguas corrientes, especialmente en lagos y embalses, produciendo la proliferación de fitoplancton y algas. Estas últimas pueden obstruir plantas purificadoras y producir desoxigenación, la que se acentúa cuando ese material se descompone, con lo que se genera una serie de impactos significativos sobre algunos usos del agua, especialmente en cuanto a aspectos turísticos y recreativos. La eutrofización amenaza peligrosamente el abastecimiento de agua, el turismo, la recreación y otras actividades, y es muy difícil y costoso revertirla una vez se ha iniciado en un cuerpo de agua. Los dos sitios Ramsar existentes en Mendoza, que merecen un monitoreo especial, presentan realidades muy diferentes. En el caso de la Laguna de Llancanelo, en los últimos años se le han realizado una gran cantidad de estudios debido a conflictos ambientales derivados de la actividad petrolera dentro del sitio. En el caso de Guanacache, en cambio, se ha comenzado con una gestión orgánica, en cuanto es un sitio Ramsar en tiempos recientes, y por eso el humedal no se cuenta con estudios suficientemente profundos. Aunque, entre otras acciones, actualmente se realizan actividades de educación ambiental en la zona. En cuanto a otros humedales de Mendoza, la Laguna de los Horcones y la Laguna del Diamante se ubican en áreas protegidas, por lo que cuentan con monitoreos y estudios de capacidad de carga humana y animal en sus riberas. La Laguna La Salina es considerada área protegida y actualmente se está elaborando un plan de manejo para ella, aunque se trata de un espacio que recibe la atención de los especialistas desde no hace mucho tiempo. Otras lagunas antes mencionadas están ubicadas en áreas agrestes y generalmente poseen carga de ganado en sus riberas (como es el caso de las lagunas de montaña en general). Se esperan los estudios pertinentes. Merece destacarse un proyecto, desarrollado por la Dirección de Recursos Naturales Renovables y el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CRICYT), para establecer una reserva hídrica en el Cordón del Plata, que comprendería territorio de Luján y Tupungato. Finalmente, es importante señalar que los embalses de la provincia, así como ríos, arroyos y canales, son monitoreados por el Departamento General de Irrigación (DGI), ente autónomo de la Provincia de Mendoza que constituye un buen ejemplo de gestión del recurso hídrico a nivel nacional. Irrigación cuenta con normas legales en cuanto a vertidos, como la resolución Nº778, y en forma permanente controla y alerta sobre problemas de contaminación de esos humedales. En algunos casos, llega a establecer sanciones. . Inicio

Vista de Llancanelo desde Cerro Trapal
Laguna Horcones Aconcagua
Laguna del Diamante - Naciente del río

Los diques de Mendoza

Como es sabido, el territorio mendocino se ubica dentro de la denominada “franja árida” de la Argentina, caracterizada como un área desértica y semidesértica relacionada con la barrera orográfica constituida por la Cordillera de los Andes. Esta localización le impone un pobre régimen de precipitaciones (en promedio, unos 200mm/año), lo que ha fomentado entre sus pobladores el desarrollo de una verdadera “cultura del agua”. A pesar de esto, es posible afirmar que nuestra sociedad aún no lleva cabalmente a la práctica muchos de los conceptos básicos relacionados con esa cultura, que se basa en acciones relacionadas con un manejo racional del precioso recurso que constituye el agua para nuestra región. La necesidad de manejar racionalmente el agua fomentó, a través de la historia moderna de Mendoza, que se concretara una serie de obras hidráulicas que permiten contener y almacenar temporalmente el agua proveniente del derretimiento de las nieves, para poder entregarla luego de manera racional a los cultivos agrícolas, así como a otros usos poblacionales. Con el transcurso del tiempo, tales obras se fueron perfeccionando y posibilitaron un aprovechamiento integral del recurso. De esa forma, se concretó el almacenamiento del agua no sólo para uso agrícola sino también para generar energía y para el consumo poblacional luego del tratamiento correspondiente, así como para los fines turísticos y recreativos que pueda ofrecer. La provincia de Mendoza cuenta con cinco ríos cuyos caudales son regulados para los usos antes mencionados: el Mendoza, con un módulo anual de 48m3/s; el Tunuyán, con 30m3/s; el Diamante, con 31m3/s; el Atuel, con 40m3/s y el Malargüe, con 4m3/s. Además, hay cauces no regulados, como el río Colorado, formado por los ríos Grande y Barrancas, con un módulo de 150m3/s. Cada río cuenta con una infraestructura hidráulica específica utilizada para almacenar y/o derivar el agua. Por ejemplo, el río Mendoza, hasta antes de la construcción del dique Potrerillos, contaba con dos diques derivadores: Cipolletti y Gustavo André, con capacidades de derivación de 80m3/s y 12m3/s respectivamente. Por su parte, en el sector alto de la cuenca del río Tunuyán está el dique derivador Valle de Uco, de 15m3/s de capacidad de derivación. Y aguas abajo se ubican el dique embalse El Carrizal, de 390hm3 de capacidad, situado en el sector medio de la cuenca, y el dique derivador Gobernador T. Benegas, en el sector bajo, que posee una capacidad de derivación de 60m3/s. En el río Diamante se encuentra el dique derivador Galileo Vitale, con una capacidad derivadora de 60m3/s, además de un sistema de embalses localizados aguas arriba del anterior, el que está constituido por los diques El Tigre, Los Reyunos (capacidad de embalse de 244hm3) y Agua del Toro (de 370hm3 de capacidad de embalse). El río Atuel presenta un dique derivador denominado Rincón del Indio, de 60m3/s de capacidad de derivación, y un sistema de diques reguladores: El Nihuil (con 260hm3 de capacidad de embalse) y Valle Grande (160hm3) fueron construidos, además, para generación hidroeléctrica. En la actualidad, las tierras bajo riego no superan el 3% de nuestro territorio, aunque eso ha requerido la planificación y ejecución de grandes longitudes de canales y acequias, las que permiten una ágil conducción del recurso hídrico hasta su derivación al nivel de los usuarios. Para eso se trabaja a través de un sistema de canalizaciones. Muchas de ellas han sido impermeabilizadas para evitar que el agua conducida se infiltre, algo que ocurre relativamente en mayor proporción en las canalizaciones asentadas en terreno natural. Como ya se explicó, el organismo que maneja el agua en Mendoza es el Departamento General de Irrigación, administrador mayorista del agua y generador
de la política hídrica provincial, el que en conjunto con las entidades de usuarios denominadas localmente “inspecciones de Cauce” administra el recurso hídrico. Inicio

 

Dique Potrerillos
 

El Proyecto Potrerillos

Los principales objetivos del emprendimiento hidroenergético denominado Aprovechamiento Integral del Río Mendoza-Proyecto Potrerillos, en la precordillera mendocina, son regular el agua del río Mendoza para mejorar su aprovechamiento tanto para el riego como para el consumo humano, además de generar energía hidroeléctrica.
Algunos análisis realizados en relación con la construcción del embalse Potrerillos marcaban que a los principales sustentos que justificaban esta esperada obra (basada en los objetivos de regulación del río, producción de energía hidroeléctrica y desarrollo turístico) debía agregarse otra motivación preponderante, como es el logro de una mejor y más racional administración del agua, entendiendo esto como un factor crítico para la calidad de vida del Oasis Norte de Mendoza. El paredón o coronamiento de la presa se ubica a unos 35 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, por la ruta provincial 82, en las cercanías de la localidad de Cacheuta. Desde el punto de vista del aprovechamiento energético, el complejo dispone de una central con capacidad para generar 760GW por año, lo que aumenta 25% la capacidad de generación de energía eléctrica de la provincia. En el aspecto aluvional, hay que mencionar otro logro importante derivado de la obra: la presa permitirá contener posibles crecidas provenientes de la cuenca superior del río Mendoza y frenar un eventual flujo de las aguas endicadas en el río Plomo, uno de los afluentes del Mendoza. Algunos especialistas mencionan que sería importante realizar estudios dirigidos a la construcción de un nuevo dique aguas arriba de Potrerillos para mejorar la vida útil de la presa existente, que disminuye con los embanques, así como para ayudar a atenuar crecidas, lo que reforzaría los criterios de seguridad, especialmente aguas abajo. Otro punto importante es la necesidad de incluir una serie de medidas aguas abajo de la presa, entre las que se destacarían aquellas relacionadas con asegurar la mejora del sistema de transporte de agua hacia las áreas bajo riego, sobre todo impermeabilizando los canales. Esta tarea ya se está realizando, aunque aún queda bastante por hacer al respecto. Inicio

Vistas del Dique Potrerillos

¿Qué son las “aguas claras”?

Como bien sabemos quienes habitamos en territorio mendocino, las aguas que bajan de nuestros ríos cordilleranos hacia el llano se encuentran cargadas con una gran cantidad de sedimentos o material de arrastre. Esos sedimentos, constituidos principalmente por arenas, limos y arcillas, en parte son retenidos en la superficie de los cauces naturales, lo que con el tiempo va teniendo un efecto de impermeabilización natural que evita un poco la infiltración del agua hacia estratos inferiores del terreno. Cuando se produce el endicamiento de las aguas de un cauce de montaña, como ocurre en el embalse Potrerillos, se retiene un alto porcentaje de material de arrastre, el cual sedimenta en el cuerpo de agua. Así, el agua liberada desde el dique presentará características muy diferentes a las que tenía cuando ingresaba y, por presentar un porcentaje mucho menor de sedimentos en suspensión, es denominada “agua clara”. Esto implica que los canales de conducción del agua hacia las parcelas bajo riego, en condiciones naturales, dejan de recibir el aporte de sedimentos ya explicado, lo cual da como resultado que la infiltración de las aguas conducidas sea mucho mayor que si estuviera en las condiciones previas. Uno de los principales y más severos efectos que se mencionan como consecuencia de esto es que la mayor infiltración desde los cauces en estas nuevas condiciones puede resultar en un aumento del nivel de las aguas freáticas, particularmente en zonas con condiciones predispuestas para eso. Esta situación acarrea resultados negativos severos para las áreas cultivadas, ya que el ascenso de la napa freática puede devenir en fuertes impactos sobre la calidad y el rendimiento de muchos cultivos, y a la vez se ven favorecidas las condiciones para que se aceleren procesos de salinización de suelos, entre otros problemas. Es evidente que con la realización de la obra de embalse en Potrerillos, la mayor infiltración por aguas claras en el área de referencia incrementará con el tiempo los problemas mencionados, por lo que la gran obra es acompañada por mejoras en la red de riego, tanto en la distribución como en la aplicación del agua. Según estudios, en un primer momento, los efectos mencionados podrían estar afectando una superficie de más de 30.000 hectáreas, las que se encontraban ya amenazadas con niveles freáticos de entre 0 y 1 metro. Por esta razón, se insiste en la necesidad de realizar estudios sobre alternativas de solución para el manejo del sistema. Ejemplos mencionados en tal sentido incluyen la previsión de minimizar la circulación subterránea del agua hacia zonas freáticas, deprimiendo el acuífero mediante baterías de pozos estratégicamente ubicados, lo que a su vez permitirá reforzar la dotación de los canales de riego. También se prevé la necesidad de hacer estudios para mejorar los sistemas de drenaje, permitiéndose así evacuar los excedentes de riego, además de lo ya marcado en cuanto a la impermeabilización de canales. Como complemento, es importante continuar avanzando en la implementación de sistemas modernos de riego, como el sistema por goteo, con el que se economiza al máximo el recurso hídrico en la agricultura irrigada. El empleo de métodos más racionales de riego, junto con mayores cuidados aplicados en el almacenamiento, el transporte y la administración del agua, seguramente logrará que la provincia amplíe su superficie cultivada. De esta manera se potenciará la producción de alimentos y, en consecuencia, se mejorará la calidad de vida de los mendocinos. Inicio

Contacto

Secretaría de Medio Ambiente - Gobierno de Mendoza
Secretario de Medio Ambiente: Dr. Guillermo Carmona
Casa de Gobierno 7º Piso - Mendoza
Teléfono:0261- 4492867 - prensaambiente@mendoza.gov.ar

 

Secretaría de Medio Ambiente - Gobierno de Mendoza - Mayo 2008- http://www.ambiente.mendoza.gov.ar